REYES DE LAS CUMBRES DE GREDOS PDF Imprimir E-mail
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S√°bado, 20 de Octubre de 2012 12:55


machos dondo hoz


Un deseo, un encuentro con los reyes de las cumbres,  la reyes de Gredos.

Encaramos la subida a la cumbre, con ilusión, con una esperanza. Subimos por una senda mítica de la Sierra de Villanueva de la Vera, el Cordel del río a la Sierra.

Vamos trepando laderas empinadas, con peque√Īas ¬†prader√≠as torn√°ndose verdes, con las lluvias pasadas. Aqu√≠ vemos gamas y ciervas pues es donde¬† los machos dominantes tienen sus harenes. La ¬†berrea del ciervo y la ronca del gamo ¬†est√°n ya m√°s apaciguadas, pues en la Vera, tradicionalmente el celo fuerte de estos ungulados comienza ¬†sobre el 20 de septiembre y finaliza sobre el 15 de octubre, bajando de intensidad a medida avanzado el oto√Īo.¬† A medida que vamos ascendiendo, descubrimos gratamente que a m√°s altitud, ¬†m√°s potente est√°n berreando los machos. Vemos dos machos de gamos peg√°ndose entrechocando sus palas y por collados y veneros hay peque√Īos reba√Īos de ciervas con los venados resquebrajando el silencio azul de valles y vaguadas serranas.

Un Halcón peregrino surca el cielo para perderse detrás de una loma, levantando de su posadero a una pareja de Chovas piquirrojas. El cielo está tranquilo y sosegado con una calma fría, pues no se mueve la brisa y la temperatura está bajando. Solo se escucha a un cuervo posado en una roca, y a nuestro paso van saliendo algunas Currucas rabilargas, Zorzales y muchos  Escribanos  montesinos.

Sobre los 1900 metros de altitud, en un recodo del¬† camino, nos topamos con un reba√Īo de machos de Cabra mont√©s de Gredos, (Capra pirenaica victoriae) sorprendidos como nosotros, corren a donde los cortados gran√≠ticos se precipitan al abismo del nacimiento de la Hoz.



reba√Īo




Escondiéndome entre piornos y canchos, consigo aproximarme lo suficiente para realizar unas fotos a los esquivos Monteses, más montaraces que los confiados de la Reserva de Gredos, acostumbrados al trasiego de excursionistas.




mirando abajo




tres machos





macho bonito




El celo de la Cabra montés comienza a primeros de noviembre, pero ahora mismo ya muestran síntomas, con choques de cuernas, miradas desafiantes y otras expresiones corporales.



macho gritando





cuernos





macho encarando a otro montes





Cae la tarde y con ella el frio que se cuela por los huesos, toca retirada. Mientras bajamos, el im√°n del hoyo de Regaderas nos llama y sin pensarlo corro a asomarme al despe√Īadero, las vistas son fabulosas, abajo en el nevero donde nace la garganta, la berrea esta plet√≥rica de amor.




almanzor al atardecer





El sol, muy deprisa,¬† se va escondiendo a nuestras espaldas, proyectando la monta√Īa, a nuestra izquierda, una gran sombra sobre ¬†la cara suroeste de Gredos, ¬†una negrura r√°pida, ascendente, que va devorando sin indulgencia, la luz resplandeciente del¬† faro¬† Almanzor. ¬†Asesto con el telescopio, las buitreras iluminadas, donde los Buitres leonados est√°n entrando a dormir con las c√°lidas luces. Entre ellos, con total nitidez a pesar de la lejan√≠a, el √Āguila real participa del ritual, de beber con sus alas, las √ļltimas part√≠culas de luz. Sinuosa va rozando con sus alas la pared dorada del abismo como un,‚ÄĚ hasta ma√Īana‚ÄĚ. Desplaz√°ndose sinuosa, acariciando con las alas y casi su pecho las olas de piornos, se posa en una roca perdida en medio de una gran ladera de piornos,(se ve en la foto anterior) que est√° a los pies del Cancho del Diablo. Tenemos que irnos y all√≠ se queda ‚Ķ



Cae la noche y seg√ļn bajamos, a nuestra derecha la puesta de sol es profunda y bella, los gamos y venados se cruzan ante nosotros, con la invisibilidad y anonimato crepusculares.




puesta de sol sobre minchones y gualtaminos